DEBO VOLVER A CREER EN MÍ

Y es que ya sé qué hace varios días no escribo, y quizá hay varias cosas que normalmente hacía que dejé de hacer… o simplemente me fui apagando.
Y también estoy segura de que a ti te ha pasado muchas veces. Es algo que me he dado cuenta que es normal en los seres humanos, y más cuando estamos “dormidos”.
¿Y cómo así que dormidos? Sí, así, en un estado de consciencia en automático, tomando decisiones desde emociones que nos dominan y están basadas en el miedo, como la culpa, la rabia, el estrés, o la victimización.

Podría decir que hace más de tres años empecé mi trabajo de consciencia, donde me hago cargo de mis emociones, mis pensamientos, mis hábitos, es decir: DESPERTÉ.
Pero no creas que porque despertaste una vez no puedes volver a dormir. Sí puedes. Te puede ganar el cansancio emocional y puedes, incluso sin darte cuenta, regresar a tus viejos patrones. Y cuando menos lo esperas, estás profundamente dormido (es decir, vuelves a tus viejos hábitos de inconsciencia y miedo).

Pero hay buenas noticias: puedes despertar nuevamente y tomar el mando de tu vida. No desde cero, sino desde donde te quedaste, con la información que ya tienes.
Y si estás aquí y es la primera vez que lees esto o escuchas estos términos: ¡felicitaciones, estás despertando!
Y lo que viene, es un camino asombroso.

Es momento de tomar las riendas de tu vida (nuevamente) y volver a creer en ti, en tu propósito, en lo que quieres SER, en vivir una vida tranquila y, sobre todo, una vida desde el amor.
De verdad, no es necesario cambiar desde el dolor. Ya la vida misma es desafiante como para que tú además le agregues sufrimiento extra.
Sí, puede ser incómodo a veces. Y sí, puede que sientas que “mejor te hubieras quedado como antes”.

Pero te aseguro que volver a creer en ti o despertar nuevamente puede ser un camino fascinante.

Eres amor.
Te pertenece la felicidad.
Es tu derecho de consciencia.

Ya está listo para ti y para mí; es cuestión de tomar la decisión, diaria y constante.

Eso es actuar en coherencia.
Es cumplirte la palabra.
Creer en ti es no fallarte.
Es confiar en que sí puedes hacerlo, incluso en los días donde parece que no.

Volver a creer en ti es darte la oportunidad de cuidar lo que piensas, lo que sientes, lo que haces y cómo te conectas contigo.
Pero no desde el dolor ni el sufrimiento, sino desde pequeñas decisiones diarias:

Caminar unos minutos, tomar agua, pensar antes de actuar desde el miedo, cuidar tus palabras hacia los demás, no emitir juicios, hacer lo que te gusta…
Y si te toca hacer algo que no te gusta, hacerlo desde el agradecimiento.
Agradecer cada día que estás vivo.
Amar a los que están a tu lado.
Mirar al cielo y ver lo gigante y abundante que es… y recordar que tú puedes contemplarlo.

Vivir es sencillo, por más desafíos que se presenten.
Amar es sencillo, por más dolor que haya.
Cambiar y transformar tu vida es cuestión de tomar una sola decisión… y asumirla con amor, así haya días donde no sea fácil.

Nada es eterno.
Y tú puedes volver a creer en ti desde hoy y con amor.
Hazte responsable de tu vida, suelta a la víctima que hay en ti y toma decisiones (incluso pequeñas, como sentarte, respirar y agradecer).
Vive. Disfruta tu presente mientras creas una vida que te guste.

Con amor,
Jessi

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